No se si es lo mejor, pero lo es. Existe y ya esta, como las demás cosas. Yo me imagine diferentes rumbos para mi, pero las cosas tuvieron que pasar y lo trato de afrontar como todo lo que me ha tocado.
Nunca supe lo que dolía perder a alguien.
Nunca supe como remediar lo irremediable.
Nunca supe quien estaba ahí y quien no.
Y me duele tanto pensar, que tuve que aprender a costa de lo que mas amaba en esta vida. Aun no creo que se haya ido para siempre, que no este conmigo, que fisicamente no podré tocarlo, y que un simple sonido no me lo traera de vuelta. Nunca supe lo que dolía perder a alguien. Y que desde ahí, todo se haya vuelto tan diferente, como si hubiera puesto los pies en la tierra y hubiera vuelto a la nada. Así me sentí. Porque ni el más grande grito que salio de mi boca, ni las grandes cantidades de lagrimas que bote, lo trajeron de vuelta. Yo no se como pude aprender de eso, como pude darme cuenta de las cosas que tenía, de las que me sobraban y las que, realmente... no valían la pena.
Me hundí en un mar de soledad. Me cerré como si fuera caja fuerte y mire al frente, como si esperara algo del futuro. Yo te doy las gracias, por las cosas que me enseñaste, que para mi desgracia, son dolorosas. ¿Y que aprende uno sin el dolor? Todo sería color de rosa entonces... Nunca supe como remediar lo irremediable, pero vivo con ello.
Como aquel refrán tan ocupado: 'Mejor solo, que mal acompañado', y lo creo así, es verdad, mas santa verdad que ninguna. Pero me lo enseñaste tan directamente, que me cuesta trabajo aún creerlo.
No se porqué me siento tan sola, tan unica, tan dejada. Y no grito, y no exclamo, por que ya aprendí que nadie va a estar ahí. No se porque la verdad es tan cruel y fría, pero me alegra vivirla y no regocijar con una mentira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario