
Vuelvo a esto para desatar mis emociones.
Yo aún no se porqué lo hago, pero debe ser, que quizas es la unica que me escucha sin muecas, sin palabras, sin elojios ni miradas. Heme aquí, querido, nuevamente. No, no es ese problema el que te vengo a plantear, ni tampoco vengo a buscar consejos, solo quiero... vaciar esta alma intranquila que tengo en mi cuerpo, y su unica medicina en esta vida que me rodea, es la escritura de mis pensamientos.
Entiendo que sea complicado, pero necesito hacerlo: ¡Te odio vida! Realmente, a veces creí quererte, apreciarte, empezarte a valorar... ¡Pero no! Como detesto tu siniestro futuro, tu incierto presente y tu lejano pasado. ¿Por qué no me enseñas algo que me sirva? Me enseñaste a enfrentar una caída que duro dos años, y ahora que estoy lejos de esa caida, pareciera que se avecina otra en lo poco que queda el año...
¿Por qué no me enseñas a alguien que me quiera? Que no juegue con los sentimientos... ni que se burle, si no, que me quiera, tal cual como nací y soy ahora en este momento. Querido mío, no sabes lo confuzo que está mi mente en estos momentos; quiero dormir y no despertar más.
Como un cuento... sí, como un cuento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario