La perfección la encuentro en nada que sea humano.

viernes, 22 de octubre de 2010

Querido mío.

Oh, mi querido, he venido nuevamente aquí a contarte mi triste historia.
Se que te tengo algo desgastado, se que te tengo algo prejuiciado ¿Pero que más puedo hacer? Eres mi unico confidente, el que no me juzga, el que no me mira pero me escucha, el cual no tiene respuesta, pero tiene algo más... ese silencio no perturbador, que te hace quedar en una serenidad explendida.
Heme aquí, querido, he venido de nuevo a buscar apoyo en tus faldas, tratar de consolarme en mis pensamientos y tratar de quedar sin ninguna agonía en el pecho, para no herir a nadie. ¿Que es lo que debo hacer, querido? Cada vez me pierdo más en este rio de vida, como si quisiera que me ahogara y ya no se, por qué o por quien debo seguir nadando, para sobrevivir.
No quiero pensar, querido, no quiero pensar. Ni quiero sentir, quiero arreglar todo, pero ¿Porque siento esta rabia en mi?
Como una traición...
Eso... esto sabe a traición, pero... ¿Me ha traicionado? No, no lo ha hecho ¿Cual es la explicación a algo que no conosco? Porque cuando la veo, es como si no la quisiera junto mi, como si no me gustara su compañia, ¿Es que acaso no te puede gustar la compañia de tu amiga? Oh, querido, que dificil es el momento que vivo, no sé lo que el destino me esta tratando de decir, lo unico que puedo hacer, por el momento, es llorar en silencio y tratar de calmarme entre tus sosiegos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario